Espeluznantes hábitos de higiene en el pasado, el número 5 es asqueroso

En estos tiempos en los que el calor del verano nos invita a refrescarnos a cada momento, ya sea con una ducha, con un relajante baño en la tina o simplemente con una lavada de cara, tenemos la posibilidad de hacerlo en cuanto lo necesitemos, sin embargo esto no pasaba en el pasado.

La gente del pasado tenía hábitos de higiene tan extraños como espeluznantes, tanto que en ocasiones lejos de asearse, parecían ensuciarse. Conozcamos algunos de ellos y presta atención al número 5.

1. El baño era esporádico y a menudo comunal.

En tiempos antiguos existían baños populares, aquellos a los que acudían todas las personas que deseaban tomar un baño y aunque eran muy populares fueron prohibidos por la iglesia ya que consideraban como pecado el hecho de que las personas se vieran desnudas, además de que al lugar solían acudir muchas prostitutas.

Finalmente decretaron que más importaba tener la ropa limpia, que el cuerpo aseado, por lo que sólo la gente de clases sociales altas contaban con un baño privado y se aseaban regularmente, mientras que la gente del pueblo sólo se lavaba partes visibles de su cuerpo, como la cara, el cuello y las manos, en casa. Ahora imagina como tenían el resto del cuerpo...

2. El servicio de lavandería era importante aunque el olor... insoportable.

Espeluznantes hábitos de higiene en el pasado

Es cierto que la invención del jabón tiene casi 3.000 años de antiguedad y no ha cambiado notablemente, sin embargo esto no sucedió con el detergente para ropa. Resulta que al principio, entre los aditivos que tenían los detergentes de ropa están; lejía, cenizas, azufre, carbón, e incluso orina. Ahora imagina el olor.

3. La orina se ... reciclaba.

Espeluznantes hábitos de higiene en el pasado

En la actualidad la orina nos permite conocer si la persona está saludable o no, si consume ciertas sustancias o no, y existen personas que incluso le atribuyen propiedades medicinales, pues resulta que en la antigua Roma, se reciclaba el orín y era utilizado para blanquear los dientes. 

4. La orina (y lo demás) se recolectaba fácilmente ... dentro de la habitación.

Espeluznantes hábitos de higiene en el pasado

Aunque sea difícil de creer, hasta hace muy poco la gente tenía que salir de casa y elegir el prado más cómodo para hacer sus necesidad, o caso contrario se utilizaban depósitos que se mantenían al interior de la habitación hasta poder desecharlos fuera de casa. Esto fue lo que sucedió en el pasado, la gente, por comodidad, tenía esta especie de bacinicas en las que hacía sus necesidades y cuando terminaba, la guardaba bajo la cama... y no sólo orinaban!!!

5. El papel higiénico...

Espeluznantes hábitos de higiene en el pasado

Puedes imaginar que hasta la década de 1850 no se utilizaba papel higiénico!!!, pese a que el papel ya existía hacía muchos años,  y claro la pregunta inmediata es... ¿y con qué se limpiaban?, la respuesta es sencilla: lana, cáñamo, hojas, piedras, palos, virutas de madera, musgo, mazorcas de maíz, y arena. Pero el premio a lo peor va para los romanos.

Utilizaron una esponja atada a un palo, esto no sería tan asqueroso si no fuera  porque tenían al lado un depósito con vinagre, lugar donde colocaban la esponja cuando terminaban y si no fuera suficiente con esto, su uso era comunal.

6. Pisos cubiertos con plantas.

Espeluznantes hábitos de higiene en el pasado

Mientras que los ricos tenían pisos de azulejos, piedra, de madera y alfombras, el resto del mundo cubría sus pisos con una capa de paja o juncos secos. La idea era que cuando los juncos se ensuciaran, podían sacarse y ser fácilmente reemplazados. Esto suena bien, el problema fue que algunos preferían apilar nuevos juncos sobre los sucios, ahora imagina el olor.

7. Las mascotas favorita: piojos, pulgas, chinches y cucarachas.

Espeluznantes hábitos de higiene en el pasado

Los parásitos como chinches, piojos, pulgas y cucarachas eran abundantes, hasta el punto que las epidemias como la peste bubónica se atribuyen a ellos. Los lugares que preferían eran las posadas y es que no eran lugares muy limpios y como los viajeros compartían la misma cama, incluso sin conocerse y con la ropa que estuvieron usando todo el día, la transmisión se facilitaba aún más, 

8. Las flores eran usadas contra el hedor.

Espeluznantes hábitos de higiene en el pasado

Las personas del pasado estaban conscientes de su mal olor y por ese motivo solían usar muchas flores, pegadas al cuerpo, en los bolsillos y entre las prendas, para disimular el hedor.

9. La moda también estaba mal.

Espeluznantes hábitos de higiene en el pasado

En el siglo XVIII, si bien la gente del pueblo, los pobres, eran los que peor olían, los ricos no se quedaban atrás, ya que llevaban grandes y vistosas pelucas que eran decoradas utilizando un particular gel hecho de grasa animal.

10. Las sanguijuelas lo curan todo.

Espeluznantes hábitos de higiene en el pasado

Las sanguijuelas, los espeluznantes chupadores de sangre que viven en estanques, se han utilizado en la medicina desde hace años. Su saliva contiene un anticoagulante para que puedan mantenerse bebiendo sangre por largo tiempo, la gente antigua notó que esto era perfecto para la sangre y se sometía a largas sesiones con estos animales.

11. Los cubiertos se compartían.

Espeluznantes hábitos de higiene en el pasado

Los tenedores no fueron populares hasta el Renacimiento, por lo que la gente comía principalmente con cuchillos y cucharas, y los ricos que tenían todos estos utensilios, además de platos y vasos, solían compartirlos, sin embargo, las familias más pobres por lo general sólo se reunían alrededor de un plato común con un cubierto común.

Ahora qué dices: ¿te animas a regresar al pasado?


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