Algunos de los experimentos científicos más terribles

La humanidad en general tiene mucho que agradecer a la ciencia, los avances y descubrimientos, las mejoras y comodidades, entre ellas la conservación de alimentos, la potabilización del agua, el contar con hogares seguros y confortables, entre otros tantos beneficios.

Sin embargo en muchos casos, y en nombre de la ciencia, se realizaron espantosos experimentos que estuvieron lejos de ser decisiones éticas. A continuación algunos de las pruebas científicas más terribles de la historia.

Britches

Algunos de los experimentos científicos más terribles

Britches era un mono que fue separado del lado de su madre y usado para la experimentación con animales en la Universidad de California. Fue asignado a un proyecto que pondría a prueba un dispositivo para personas ciegas. El único problema es que Britches no era ciego y los científicos no tuvieron mejor idea que coserle los ojos. Finalmente, fue liberado gracias al Frente de Liberación Animal durante una redada en 1985.

Proyecto MKUltra

Algunos de los experimentos científicos más terribles

En la década de 1950, los científicos residentes de la CIA comenzaron a experimentar con el control mental, el uso de LSD, terapia de electroshock, y la repetición del sonido. La mayor parte de sus hallazgos fueron destruidos durante el escándalo Watergate, pero se sabe que muchos ciudadanos, entre ellos hombres sin hogar o mendigos, fueron  medicados con la finalidad de observar su comportamiento.

Trasplantes de testículos en penales

Algunos de los experimentos científicos más terribles

Leo Stanley, jefe médico de la prisión de San Quintín en 1913, estaba convencido de que los hombres que cometían crímenes tenían menos testosterona que los demás hombres, así que decidió poner a prueba su teoría haciendo trasplantes de testículos a los reclusos.

Endurecimiento de la piel

Algunos de los experimentos científicos más terribles

Se trató de un esfuerzo por lograr que la piel de los soldados se hiciera más dura, Alber Kligman hizo experimentos con presos inyectándoles productos químicos peligrosos, pero lamentablemente todos los reclusos tuvieron ampollas, quemaduras y cicatrices permanentes.

El experimento de la prisión de Stanford

Algunos de los experimentos científicos más terribles

Los reclusos fueron organizados en dos grupos, unos eran los "guardias" y los otros eran los "prisioneros". A pesar de que fueron asignadas estas funciones de manera arbitraria, los "guardias" comenzaron rápidamente mostrando un comportamiento sádico, obligando a los "prisioneros" a desnudarse y dormir en el piso duro y frío. Un "prisionero" se deshumaniza tanto que tuvo una crisis nerviosa y fue obligado a salir del experimento.

Los experimentos de Harlow en aislamiento

Algunos de los experimentos científicos más terribles

Los monos fueron separados de sus madres cuando eran bebés y luego los mantuvieron en el "pozo de la desesperación" conocido también como jaula de Harlow, tan solo tenían una botella de agua con ellos. El objetivo del proyecto fue estudiar los efectos del aislamiento sobre el desarrollo infantil y la depresión posterior. Increíble pero los monos bebé sufrieron crisis de depresión así como problemas físicos como mala digestión.

Experimento Tuskegee

Algunos de los experimentos científicos más terribles

El Servicio de Salud Pública de Estados Unidos decidió inyectar a parceros negros con sífilis con el fin de estudiar sus efectos. Los efectos, por supuesto, fueron desfiguraciones horribles y finalmente la muerte. Resulta que el gobierno descuidó tratarlos después de infectarlos con la enfermedad de transmisión sexual y dicho descuido se prolongó entre 1932 y 1970. Eso significan 40 años, lo que pone en evidencia que fueron varias las presidencias que no pusieron interés.

Por lo visto el lema favorito de estos científicos fue: "El fin justifica los medios"

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